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Para lograr un préstamo personal con un interés bajo y condiciones favorables, hay que presentar al banco o prestamista un perfil atractivo y estar bien informado. Estos consejos pueden ayudarte:

  • Mejora tu historial crediticio. Paga todas tus deudas puntualmente (tarjetas, otras cuotas) antes de solicitar el préstamo. Un historial limpio y sin impagos previos aumenta tu puntuación crediticia. Como recomienda Dineo, ser puntual con pagos demuestra solvencia. Incluso pide a las agencias de crédito que verifiquen que tu informe (CIRBE, ASNEF) esté correcto; si detectas errores los bancos lo revisan negativamente.
  • Cumple los requisitos básicos. Las entidades suelen exigir ser mayor de edad, tener ingresos estables y un buen contrato laboral. Por ejemplo, el BBVA señala que la banca tradicional favorece a quienes tienen nómina recurrente, especialmente con contrato indefinido o empleo público. Estar en situación irregular o en ERTE puede dificultar el préstamo. También conviene no estar en ficheros de morosos (ASNEF, RAI, etc.), ya que automáticamente te denegarán el crédito.
  • Reducir deudas previas. Procura que el total de tus deudas acumuladas sea inferior al 35-40% de tus ingresos mensuales netos. Los bancos calculan tu ratio deuda/ingresos: si es muy alto, sube el interés que te pueden aplicar o te rechazan. Pagar tarjetas y cancelar préstamos pequeños antes de pedir la hipoteca o préstamo personal mejora tus condiciones.
  • Tener ahorros o avalistas (en su caso). Aunque no siempre es requisito, disponer de ahorros o un aval (persona o garantía) puede hacerte merecedor de mejores condiciones. Dineo explica que presentar ahorros demuestra buena organización financiera. Si puedes ofrecer un aval (alguien que respondería por ti) o garantías (p.ej. invertir los ahorros como garantía bloqueada), el banco asume menos riesgo y puede bajar el interés. Para montos altos algunos optan por créditos con garantía hipotecaria para abaratar el tipo, siempre evaluando bien las consecuencias.
  • Documentación clara y ordenada. Lleva al banco todos los documentos actualizados: últimos recibos (luz, agua…), últimas 3 nóminas, declaración de la renta, extractos bancarios y contratos (alquiler, trabajo). Dineo aconseja tener todo preparado y bien organizado. Esto agiliza la aprobación y transmite una buena imagen. También es útil adjuntar un resumen de deudas actuales y tus gastos fijos mensuales. Mientras más transparente y ordenado sea tu expediente, más confianza tendrá la entidad en ti.
  • Comparar ofertas. Nunca te quedes con la primera oferta. Emplea comparadores online (Kelisto, HelpMyCash) o consulta distintos bancos. Cada entidad ofrece condiciones distintas: revisa no solo el interés (TIN, TAE), sino también el plazo, comisiones (apertura, estudio, amortización anticipada) y carencias posibles. Como señala Dineo, dedicar tiempo a simular el préstamo con varias entidades puede ahorrarte mucho dinero. Considera tanto bancos tradicionales como entidades online o cajas de crédito; a veces un banco pequeño ofrece condiciones mejores para perfiles concretos.
  • Negociar condiciones. Una vez elegido un banco, no temas negociar. Si eres buen cliente (hace años con nómina domiciliada, por ejemplo), menciona tus servicios contratados. Pide la eliminación de comisiones de apertura o estudio, intenta reducir el tipo de interés o negociar ampliar el plazo para bajar la cuota. Dineo asegura que una conversación directa con el asesor puede conseguirte rebajas en comisiones o algún descuento especial. Si tienes un empleado de larga trayectoria o sabes que tienes capacidad negociadora, proponlo. A veces, simplemente mostrar ofertas alternativas puede hacer que el banco iguale o mejore las condiciones.
  • Evitar endeudarte innecesariamente. En los meses previos a solicitar el préstamo, no abras nuevas líneas de crédito ni gastes tus ahorros en lujos. Tampoco solicites préstamos en varias entidades a la vez, pues aparecerá como señal de alarma en tu informe crediticio. Mejora tu perfil financiero que un banco vea solvencia actual, no necesidad urgente de dinero.

En conjunto, un perfil con ingresos estables, deudas controladas, buen ahorro y poco riesgo crediticio facilita condiciones ventajosas. El caso contrario (contrato temporal, deudas altas, sin ahorros) hará que solo puedan ofrecerte préstamos caros o con plazos muy cortos. Por ello es clave mejorar tus números antes de aplicar. Si aún así necesitas el crédito, busca asesoría (un broker hipotecario o financiero) para encontrar la mejor opción disponible en el mercado. Con estos pasos, tendrás más probabilidades de conseguir el préstamo personal en términos favorables.

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