La factura eléctrica en España puede ser muy elevada, pero hay numerosos consejos y hábitos para reducirla sin renunciar al confort. A continuación, presentamos varias estrategias prácticas:
1. Ajusta la potencia contratada
El término fijo de la factura (potencia contratada) supone un gasto mensual invariable. Gran parte de los hogares contratan más potencia de la necesaria. De hecho, a finales de 2023 el 63 % de los hogares tenían, en promedio, más de 1,1 kW extra contratados de lo que realmente usaban en horas punta. Reducir la potencia contratada (especialmente en horario punta) puede ahorrar bastante: según estimaciones, por cada 0,5 kW menos se ahorran unos 50 € al año. Por ejemplo, si pasas de 6 kW a 5 kW, tu factura anual puede bajar alrededor de 100 €. Conviene revisar en la web de tu distribuidora cuál ha sido tu demanda máxima real en el último año y ajustar la potencia a esa medida. Ojo: no bajar demasiado para evitar cortocircuitos si varios aparatos funcionan simultáneamente. Como señala papernest, es recomendable bajar la potencia solo si efectivamente tienes margen y revisar el consumo máximo. Esta es una de las formas más simples y eficaces de rebajar el recibo fijo.

2. Contrata bien tu tarifa eléctrica
En España existen diferentes modalidades de tarifa. La Tarifa con discriminación horaria (p.ej. tarifa nocturna) ofrece precios más baratos en las llamadas “horas valle” (por la noche y fines de semana). Conocer y aprovechar esta opción puede ahorrar mucho: por ejemplo, cargar el coche eléctrico, poner lavadoras o termos de agua caliente en horario nocturno (cuando la tarifa valle suele ser un 30–50 % más barata). Hacienda y Endesa explican que las horas valle son las más económicas (de 0:00 a 8:00 en días laborables, todo el fin de semana). Otra opción es comparar precios con nuevas tarifas fijas; hay comerciales que ofrecen precios estables. En todo caso, revisa trimestralmente que la que tienes contratada sigue siendo la más barata para tu perfil. La OCU recomienda ajustar la tarifa a nuestro patrón de consumo (“revisa regularmente tu tarifa” y elige discriminación horaria si te conviene)
3. Reduce el consumo de electrodomésticos
Gran parte del gasto eléctrico viene del uso diario de electrodomésticos. Algunos consejos:

- Iluminación: Cámbiate a bombillas LED. Estas consumen aproximadamente un 30 % menos que las fluorescentes y un 80 % menos que las incandescentes. Aunque son más caras de comprar, su larga vida y menor consumo ahorran dinero a medio plazo.
- Stand-by: Aunque no lo creas, casi el 8 % de la factura puede deberse a aparatos en reposo (stand-by). Mantener enchufados equipos que no usas (TV, cargadores) gasta energía constante. Usa regletas con interruptor para apagar completamente varios dispositivos a la vez cuando no los necesites.
- Uso eficiente: Apaga siempre las luces y aparatos que no estés usando (cuando pases a otra estancia, por ejemplo). Procura no dejar ordenadores o televisores en modo de espera; mejor apagarlos por completo. Usa el aire acondicionado o calefacción con moderación: ventiladores, abrigo en invierno o vestimenta fresca en verano pueden reducir el uso de climatización.
- Frigorífico y cocina: Optimiza electrodomésticos cotidianos. Mantén el frigorífico entre 4–5 °C y el congelador alrededor de -18 °C; revisa las gomas y no abras puertas innecesariamente. Cocina con ollas pequeñas y tapa las ollas para que se caliente antes el contenido y gastes menos energía. Aprovecha el calor residual de la vitrocerámica (por ejemplo, apágala unos minutos antes de terminar la cocción), y no precalientes el horno sin necesidad. Cuando calientes agua, calienta solo la cantidad justa. Usa el microondas en lugar del horno para recalentar comida: consume mucho menos.
- Lavadora, lavavajillas y secadora: Úsalos siempre con carga completa. Pon programas cortos y a baja temperatura (por ejemplo, 30 °C en lugar de 60 °C). Cuando sea posible, seca la ropa al sol en lugar de en la secadora, y aprovecha el calor solar para secar (en España es gratis y muy eficiente). De igual modo, en el lavavajillas elige ciclos ecológicos y llenar bien el aparato antes de ponerlo en marcha.
4. Mejora el aislamiento y hábitos de climatización
Aunque no mencionamos antes climatizadores, también es clave en una época de invierno caluroso y verano cálido. Sella rendijas por donde pueda entrar aire frío/caliente, usa cortinas gruesas o toldos en verano, y en invierno ten la temperatura del termostato moderada (20–21 °C es suficiente; cada grado más puede subir ~7 % la factura). Un buen aislamiento de ventanas y paredes previene pérdidas de calor/frío. Igualmente, aprovecha la luz natural cuando sea posible. Estos consejos son generales de eficiencia energética que casi siempre reducen el consumo.

5. Revisa tu contrato y consumo habitual
Finalmente, es recomendable verificar periódicamente el detalle de tu factura y tu consumo. Muchos proveedores ofrecen gráficas de consumo horario en su web. Si notas consumos anómalos (electricidad de noche sin razón aparente, por ejemplo), revísalo. También considera instalar un contador inteligente (ya casi obligatorio) y apps de seguimiento (por ejemplo, algunas eléctricas ofrecen apps con consejos personalizados). Comparar tu consumo con meses anteriores o con otros hogares similares puede indicar si algo anda mal (fugas, mal funcionamiento, etc.).
En resumen, combinando estas medidas: ajustar la potencia, elegir bien la tarifa, usar electrodomésticos de forma inteligente y mantener buenos hábitos, puedes reducir la factura de la luz de manera notable sin perder confort. Incluso pequeños cambios (pagar en horas valle, apagar lo innecesario, bombillas LED, cargas completas) se traducen en ahorros acumulados. El conjunto de estos trucos es lo que realmente permite controlar los costes eléctricos del hogar.